Sobre la autoexigencia

Hoy salí del examen de Ecología II algo decepcionado. Por un lado me siento tranquilo al saber que he aprobado sí o sí. No las tenía todas conmigo hasta hace un par de días, ya que no pude organizarme bien el estudio. Aunque le podría haber echado más horas han sido tantos los cambios en mi vida que no he conseguido centrarme y dedicarle tiempo, y cuando he podido tenerlo, las más de las veces he decidido priorizar algo de descanso o de actividades que me permitiesen airearme un poco, porque lo cierto es que estoy ahora mismo metido en una vorágine de la que siento que necesito salir más pronto que tarde.
La cuestión es que había una pregunta del tipo test que no me salía por más que le diese vueltas. Una parte de la resolución me hizo sentir bien, porque utilicé el análisis dimensional (suena mucho más interesante y complejo de lo que es, aviso que no me quiero pegar el moco) para ver cuál era la fórmula correcta, y encontré distintas formas de llegar al mismo resultado cuando vi que este no coincidía con ninguna de las opciones de respuesta.
Me salía 400 años como respuesta. Sospechaba que tenía que ser un error en la conversión de unidades, pero no encontraba el fallo, así que al final me convencí a mí mismo de que, si lo había hecho varias veces, igual es que la pregunta estaba mal planteada. Vaya error. Efectivamente me equivoqué con un factor de conversión, y no lo supe ver en el momento. Por un segundo pensé "responde 4, aunque sea, es la más parecida y encaja con ese tipo de error", pero no me hice caso. Estaba cansado, me sentía saturado de todo el ritmo que llevo, y tras tantas pruebas ya solo quería irme a casa.
Al ir pasando las horas y comprobar que efectivamente me equivoqué justo en eso, y que podría simplemente haber seguido mi intuición, y que lo realmente apropiado habría sido contestar, me fui sintiendo cada vez peor. Menuda bobería, ¡estoy aprobado! ¡Y no dependo económicamente de aprobarla con buena nota!. Aún así, aquí estoy, tratando de sacar una lección de mi error porque aún tengo un poso de malestar.
Ciencias Ambientales es una carrera que estoy haciendo por gusto. No descarto dedicarme en el futuro a ello, porque nunca se sabe, pero no lo hago principalmente por eso. Sin embargo, me siento mal incluso por un error así en un examen que sé que está aprobado y el cual me he preparado mientras trabajo (y no en un trabajo del que sea fácil desconectar precisamente).
A veces estas situaciones me hacen reflexionar sobre lo mucho que los requerimientos académicos impuestos por el sistema (y, al final, por uno mismo) se quedan grabados en el interior de uno. Tiene que haber otra forma de generar conocimiento y de aprender que no requiera de grabarnos a fuego que el éxito académico real no es solo la comprensión, sino la perfección. Que no hace falta ser el mejor, sino que si todos somos lo suficientemente buenos (lo que no implica muchísimo) es más que suficiente con eso. Si no, esto que me ha pasado a mí estoy seguro de que le seguirá pasando a muchísima gente por muchos años.
Al menos esto me forzará a pasar por otro ciclo de aceptación de los errores -aunque sea un fallo tan bobo-. Seguro que le acabo sacando algo positivo.