Entre bosques y volcanes

Leí "El orden del tiempo", de Carlo Rovelli

Imagen de la portada del libro

Siendo el regalo de mis padres por mi último cumpleaños tenía ganas de leerlo, pero sentía la mente algo abotargada de temas de ciencia, entre la carrera y mi trabajo. Cuando lo comencé, una vez acabados los exámenes, me di cuenta de que podría haberlo leído antes perfectamente, porque aunque el ámbito desde el que pivota el tema del libro es, obviamente, de índole científica, Rovelli lo trata en lo posible de la forma más gráfica, clara e incluso filosófica posible, y su lectura es ligera y amena. Está además lleno de gráficos muy explicativos, y pinceladas de biografías que no se sienten forzadas ni rompen el ritmo de su argumentación.

Su estructura podría asemejarse a una montaña rusa: primero te lleva lentamente desde la base de la plataforma hasta el punto más alto, peldaño a peldaño, para que comprendas cuál es la comprensión actual (y cómo se ha llegado a ella) del tiempo, para de repente soltarte cuesta abajo eliminando lo que podías pensar tú del mismo, sintiendo que te mareas en el proceso de imaginar qué te quiere decir, y luego suavemente mecerte de nuevo en una serie de reflexiones finales puramente filosóficas (en las que menciona distintos pensadores, los relaciona y los contrasta) que no caen en pedantería, sino que se sienten como alguien que te narra con dulzura cómo percibe que su propio tiempo se acaba (aunque lo escribió con 60 años, y va a cumplir en poco los 70), aunque sin sufrir por ello, comprendiéndolo como parte natural de este devenir a lo largo de una flecha sobre la cual la entropía no comete errores, aunque pueda ser distinta para cada uno de nosotros:

"[...] Ni siquiera está claro qué significa exactamente "comprender". Vemos el mundo y lo describimos, le damos un orden. Pero sabemos poco de la relación completa entre lo que vemos del mundo y el mundo. [...] Vemos un mundo coherente que deducimos de nuestra interacción con el universo. [...] La visión de la realidad [que incluye la percepción del tiempo como algo real y objetivo, desarrolla Rovelli a lo largo del ensayo] es el delirio colectivo que hemos organizado, se ha desarrollado y ha resultado lo bastante eficaz para llevarnos al menos hasta aquí. [...] Pero no deja de ser un instrumento, unas pinzas, que utilizamos para meter las manos en una materia hecha de fuego y de hielo: de algo que percibimos como emociones vivas y ardientes. [...] Y a mí me parece que la vida, esta breve vida, no es más que eso: [...] es un grito hermoso y resplandeciente. A veces es dolor. A veces es un canto."

Es por ello que este libro lo siento como divulgación científica en una pequeña parte, sí, pero en su mayoría ensayo filosófico desde una vida dedicada al estudio de la cuestión. Un punto muy positivo es que, aunque se le pudiera criticar que algunas de las cuestiones tratadas están poco comprobadas y otras son, puramente, especulaciones del autor, cuando llegas al final encuentras una serie de aclaraciones al respecto, para que no puedas confundir opinión con consenso, lo cual se agradece en un libro que mucha gente tomará entre sus manos para informarse de una de las grandes inquietudes del ser humano.

Para acercarse al tema de una forma ligera, y despertar el apetito por profundizar desde distintas perspectivas en la cuestión del tiempo, resulta ser una lectura muy recomendable.


Puntuación: ⭐️⭐️⭐️⭐️
Fecha de lectura: 02/05/2026 a 18/06/2026

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